Tour de Ford 10 Miler

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I think this has been one of the craziest morning I've had since the triplets arrived!

Just a week after running the Sunburn Half Marathon I lined up at the starting line of the very exclusive Tour de Ford 10 Miler at The Ford Plantation.

Even though this magical place is right outside Savannah, I've never had the opportunity to visit it before. Simply gorgeous, very peaceful and full of nature.

When I arrived, I ran into a few running friends that I haven't seen in months and, as I was chatting, Bobby called to tell me that Amelia was projectile vomiting. Unfortunately, this is not unusual for her. She has suffered from severe reflux for months but she's been doing much better. Bobby was home with one of our favorite NICU nurses/baby sitters so I decided to run and head straight home.

The course was fun because it was a combination of gravel, pavement, trail and even some sand! The views were beautiful and there was a marching band playing every couple miles, which kept the energy high.

At around mile 5 I called Bobby to check on Mili and he said that they thought she had a stomach virus and that she didn't want to eat. I did the math and realized that if I ran fast enough I could make it back home just in time to take her to the pediatrician before they closed at 11 a.m… what a motivation to pick up the pace!

All I could think of was Amelia so I did my best. I zoned out and finished 1st in my AG with a time of 1:24:12.

We made it to the pediatrician 5 minutes before they closed and the rest is history. Even though I wasn't able to enjoy this race to the max because my mind was somewhere else, I'll definitely be running it again next year.


Creo que esta ha sido una de las mañanas más intensas desde la llegada de los trillizos!

Tan solo una semana después de correr el Sunburn Half Marathon participé en el exclusivo Tour de Ford 10 Miler en The Ford Plantation.

Aunque este mágico lugar está cerquita de Savannah nunca había tenido la oportunidad de visitarlo. Sencillamente espectacular, lleno de paz y rodeado de naturaleza.

Cuando llegué me encontré a varios amigos corredores que tenía meses sin ver y, mientras hablaba con ellos, Bobby me llamó para decirme que Amelia estaba vomitando. Desafortunadamente esto no es inusual. Ella ha estado sufriendo de reflujo severo por meses aunque ha mejorado un montón. Bobby estaba en casa con una de nuestras enfermeras favoritas de los cuidados intensivos neonatales/niñera así que decidí correr y salir derechito a casa.

Me encantó la ruta porque era una combinación de piedras, asfalto, trail y hasta un poco de arena! Las vistas eran bellísimas y cada par de millas aparecía una banda lo cual mantuvo los niveles de energía bastante altos.

En el kilómetro 8 llamé a Bobby para ver cómo seguía Mili y me dijo que ellos creían que tenía un virus estomacal porque no quería comer. Saqué cuentas y si me apuraba podía llegar a casa, buscarla y llevarla al pediatra antes de que cerraran a las 11 a.m… tremenda motivación para correr rápido!

No podía dejar de pensar en Amelia así que hice lo mejor que pude. Me enfoqué y terminé de 1ra en mi categoría con un tiempo de 1:24:12.

Llegamos al pediatra 5 minutos antes de que cerraran y el resto es historia. Aunque no pude disfrutar la carrera al máximo porque tenía la mente en otro lado, definitivamente la volveré a hacer el próximo año!